Correo

 

 

 

 

 

 

 

Rosario Casanovas

Nací en Barcelona pero vivo en Sant Feliu de Boada, un pueblecito de la provincia de Gerona, desde hace 24 años.

Mi afición por el patchwork comenzó hace muchos años. Empezamos importando quilts antiguos de EEUU, para vender en nuestro anticuario Foc i Sutja.

Hace unos catorce años tomé mi primera clase de patchwork y desde entonces no he parado tanto de aprender como de enseñar. Una de las cosas interesantes del patchwork es que puedes aprender algo nuevo cada día. Esto contrasta, por otra parte, con mi admiración por los Amish y sus quilts, que no están interesados por "lo nuevo", sinó en recrear una y otra vez sus tradiciones sin evolucionar demasiado.

Además de la tienda, venta por catálogo y los cursos, intento llevar paralelamente una carrera como "quilt artist", aunque no siempre es fácil.